Qué es el interés compuesto (y cómo hacerlo trabajar para ti)
Albert Einstein lo llamó, según la leyenda, «la octava maravilla del mundo». Exagerado o no, el interés compuesto es la fuerza que convierte aportaciones pequeñas y constantes en un patrimonio grande. Entenderlo bien cambia la forma en que ves tu dinero.
La idea en una frase
El interés compuesto es ganar intereses sobre tus intereses. En lugar de retirar lo que ganas, lo dejas dentro para que, al periodo siguiente, también genere rentabilidad. Así, tu dinero crece sobre una base cada vez mayor: es una bola de nieve.
Interés simple vs. interés compuesto
Con interés simple, ganas siempre sobre el capital inicial. Con interés compuesto, ganas sobre el capital inicial más todo lo acumulado. La diferencia parece pequeña al principio y se vuelve brutal con el tiempo.
1.000 € al 8 % anual: en interés simple serían 2.600 € a los 20 años. En interés compuesto, más de 4.660 €. Mismo dinero, mismo interés, casi el doble solo por dejarlo reinvertirse.
La fórmula (sin miedo)
La fórmula básica es Capital final = C × (1 + r)t, donde C es el capital inicial, r el interés por periodo y t el número de periodos. Si además aportas cada mes, se suma el crecimiento de esas aportaciones. No hace falta que la calcules a mano: para eso está nuestra calculadora de interés compuesto.
La regla del 72
Un truco mental muy útil: divide 72 entre tu rentabilidad anual y obtienes, aproximadamente, los años que tarda tu dinero en duplicarse. Al 8 %, tu dinero se duplica cada 9 años (72 ÷ 8). Al 10 %, cada 7,2 años.
Los dos ingredientes que lo potencian
- El tiempo. Es la variable más poderosa. Empezar 10 años antes vale más que aportar el doble. Por eso la mejor fecha para empezar fue ayer, y la segunda mejor es hoy.
- La constancia. Aportar cada mes (estrategia DCA) alimenta la bola de nieve de forma automática y sin depender de aciertos.
El lado oscuro: también juega en tu contra
El interés compuesto no distingue bandos. En una deuda de tarjeta o un préstamo al consumo, esa misma fuerza multiplica lo que debes. Por eso conviene liquidar deudas caras antes de invertir: es la «rentabilidad» garantizada más alta que encontrarás.
Ponlo a trabajar hoy
Elige un producto diversificado y barato —lee cómo invertir en fondos indexados—, ábrete cuenta en uno de los mejores brokers y automatiza una aportación mensual. Después, deja que el tiempo haga su trabajo.